miércoles, 25 de abril de 2007

Tema: Grupos musicales y cantantes.
Punto de vista: Elvis Presley.
Hipótesis: La leyenda está viva entre los jóvenes gracias a Internet.


El 16 de agosto de 1977, el mundo entero se vistió de luto. Yacía muerto uno de los hombres más exitosos de la historia de la música; Elvis Presley.. Y aunque decenas de diarios titularon “El Rey a Muerto”, la leyenda permanece viva entre los jóvenes. A diario sus videos en Youtube reciben decenas de comentarios de adolescentes que admiran su talento.

miércoles, 18 de abril de 2007

Y… ¿ES CHILENA?

Lo normal sería que como chilenos gozáramos de una alegría irracional. No es para menos, no todos los días una joven periodista “chilena”, obtiene uno de los galardones más importantes de la prensa estadounidense; El Pulitzer.

Pero resulta paradójico encontrarse en la prensa con notas, reportajes, fotos destacando el mérito de nuestra nueva “compatriota”, Andrea Elliot, que de chilena no tiene más que un año de vivir en Chile, una que otra experiencia laboral y un ex pololo político. Simpático ¿no? Dice agradecer a sus raíces chilenas en la inspiración de su reportaje, pero vivió, creció y se desarrolló profesionalmente lejos de nuestro largo y angosto territorio.

Felicitemos entonces a nuestra querida “coterránea”, por ganar un premio digno su tradición gringa; el Pulitzer.

miércoles, 11 de abril de 2007

Aparente Soledad

Como cada tarde, sentado en su viejo sillón de mimbre, junto a la cocina a leña, don Pedro dormita después de un rico almuerzo. Parece estar solo. Hace poco más de dos años falleció su esposa. De los pocos amigos que tenía, la mitad está en el cementerio y la otra se encuentra en algún “bolichito” pasando las penas de los años.

Para que hablar de su hijo, Agustín, a quien no ve desde la muerte de su esposa. Y es que las malas lenguas del barrio comentan que la muerte de doña Sarita no fue un accidente. Todos hablan de la misteriosa actitud del “viejo Pedro”, como lo llaman los vecinos.

Aquel día, como ningún otro, la casa del “viejo Pedro” tenía todas las ventanas cerradas. Un hedor a azufre invadía su acera y en la basura, rota por los perros, se dejaba entrever ropaje manchado de sangre. Pero nadie comento nada.

En el sepelio el ataúd estuvo cerrado. Y no le permitió el paso a nadie, ni siquiera a su hijo. Todo hacía sospechar un terrible crimen. Además todo calzaba…

El “viejo Pedro” era el asesino, pero ¿cuáles eran las motivaciones del anciano?…Al poco tiempo se sabría. Pasaron sólo unas semanas, antes que el viejo llegara a la casa a compartir su lecho con una nueva pareja. La que lo acompañaba día a día en su aparente “soledad”.

miércoles, 4 de abril de 2007

Treinta un mil historias que contar

Ella vive “perdida de la vida” y sin embargo esa misma vida, ha sido su mayor fuente de inspiración para darle existencia a Consuelo Aldunate, personaje que cada martes, cautiva a decenas de lectoras de la Revista Ya de “El Mercurio” con sus elocuentes historias. Pero ¿Quién se esconde tras esta creación?

Claudia Aldana una joven de treinta y algo años, que se educó en el sur durante su infancia, más tarde estudió Periodismo- Ciencias Políticas, en la Universidad Gabriela Mistral. En el 2003, recibió por parte de la Universidad Alberto Hurtado una mención honrosa en el premio “Premio de Excelencia Periodística”, pero ese año no sólo la distinción fue buena; ya que lanzó su primera novela, Happy Hour, con boom de ventas.

Sin embargo estos datos personales se convierten en anexos si uno quiere hablar de ella, su personalidad y su talento. Herramientas que la han convertido en el sueño de muchas estudiantes de hoy: ser joven, profesional, exitosa, con un buen trabajo en “El Mercurio”, en la radio “Universo” y que ahora busca llevar sus relatos a papel más sólido; novelas y libros.


Exagerada realidad justificada

Lo más destacable de su columna en la Revista Ya, es lo cercano que se presenta a la gente, la capacidad que tiene de llevar al papel sus historias cotidianas, del día a día con una serie de situaciones verdaderas, recargadas y divertidas. Veamos aquí un extracto del 13 de Marzo 2007, de uno de sus textos:

“…Llegué a esa conclusión tras dejar de llamarlo por un período obscenamente largo - una semana- y recibir, de su parte, apenas un intento de comunicación, con un mensaje en el buzón de voz que contrastaba profundamente con la desesperación crónica que yo le pondría al asunto si la abandonada fuera yo. Su mensaje no era desgarrado ni patético ni arrastrado. Era un escuálido "hola, soy yo, llámame cuando tengas tiempo". Ni "amorcito te extraño", ni un Otélico: "¿dónde estás, maldita $'%/#?", "¿me cambiaste por otro o qué pasa que desapareciste?". Nada, un clínico - pero qué ad hoc- repórtate de vuelta. Con la misma nula carga emocional que uno usaría para hablar con la mamá, la abuela, la ex nana...”


Además para quienes se han convertido en sus seguidoras, conocen a cada uno de sus amigos, amores y situaciones que se repiten constantemente…solo por mencionar a alguien podríamos recordar a Fer, (su mejor amigo), Galán Galeno, (uno de sus enamorado), en fin uno se va sintiendo parte de un mundo, bueno o malo un mundo. Verdadero o falso, un mundo.


Consuelo v/s Claudia

Después de cinco años de llevar anécdotas propias al papel y jugar a con una doble personalidad, me parece admirable la capacidad que tiene para poder mantener la diversión y el sabor de las historia por tantos años; Jugar con los personajes y lograr reírse de si misma, una autocrítica revertida de humor y que identifica a tantas mujeres que ya pasaron por esa edad de “jóvenes casaderas”, y no les queda más que disfrutar la vida o buscar a su Galán Galeno…

Admirable Consuelo, admirable Claudia. A mi gusto hermanas inseparables que no existe una sin la otra, que se retroalimentan de experiencias, entregándolas cada martes a sus lectoras.
(Fuente de la foto: Radio Universo)

domingo, 1 de abril de 2007

El Transantiago quita la risa

Era una tarde calida. Decenas de personas congregadas entre llantos de niños, escolares con enormes mochilas, olor a sudor, humo de cigarro y las infaltables peleas por un puesto en la fila. Bajo este clima se siente el descontento generalizado; nadie sonríe, pocos hablan, todos miran en la misma dirección a la espera de un bus de acercamiento a sus destinos. Todos menos uno.

Un hombre vestido de negro y zapatos que tenían cordones amarillos. Su cara estaba pintada de blanco y entre sus manos llevaba una rosa roja; era un mimo. Saltaba, corría de un lugar a otro. Lo cierto era que, buscaba la atención de aquellas serias damas que lo ignoraban. Nadie lo atendía. No se trataba de que sus bromas fueran fomes, tenían todas las cosas simpáticas que se necesitan para hacer un buen show callejero, pero el ambiente no lo acompañaba.

De pronto se acercó a una jovencita de no más de quince años, quien animosamente compartió sus bromas y juegos durante un par de minutos hasta la llegada del bus que a ella le servía.

Con haber hecho feliz, al menos, a una persona el mimo tomó su bolso que estaba junto a uno de los pilares del verde paradero y se alejó lentamente en dirección norte.(Fuente de foto:http://perso.orange.fr/persona.grata/MIMOS.marceau.gif)